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Los daños de la corrosión por oxígeno en la caldera y cómo evitarlo

La corrosión es uno de los principales males que cualquier sistema de calderas puede sufrir, lo hemos venido mencionando a lo largo de varios artículos, y es que son tan variadas las maneras en las que incide y con condiciones específicas que derivan a muchas otras cosas, como picaduras, generación de espumas, entre otros, por ello, es un tema muy amplio que debe desmenuzarse lo más que se pueda.

Asimismo la acidez derivada de las diferentes reacciones químicas que dañan directamente el metal de nuestro sistema de boiler es una realidad. De hecho hemos mencionado cómo detectar y prevenir la corrosión ácida. El oxígeno también causa corrosión de dos maneras en el metal del boiler.

 

1.- El oxígeno libre al circular por el agua de caldera y estar bajo ciertas condiciones de temperatura, puede formar burbujas de gas que desencadenan reacciones químicas con el hierro, obviamente esto afecta de forma directa al acero del equipo de caldeamiento. El agua debe tener exacta solubilidad con el oxígeno, pero cuando se llega a una temperatura superior a los 398 grados centígrados, entonces el oxígeno se desprenderá. El óxido de hierro causa picaduras en la estructura del sistema de caldeamiento.

2. Otra manera en la que el oxígeno daña nuestro sistema de boiler es mediante una función catalizadora, es decir, que no incide de forma directa en el equipo, sino que tiene la función de incentivar a otros elementos corrosivos para que dañen al equipo de caldeamiento, mediante reacciones químicas muy aceleradas. La clave es el hidróxido ferroso, ya que este compuesto químico se origina de la unión del hidrógeno con el oxígeno libre, y eventualmente tal reacción se pegará firmemente a la superficie metálica, afectándole su estructura.

Cómo evitar la corrosión por oxígeno en la caldera

 

Básicamente hay dos formas: la externa y la interna. La externa consta simplemente de emplear aireadores, que son útiles para muchas partes, como los tanques de purga, equipo de condensado, tanque de alimentación, de almacenamiento, entre otros. Por otro lado, la solución interna es a través del uso de químicos especiales, que son capaces de capturar el oxígeno suelto; los químicos usualmente empleados son: la hidracina normal, hidracina catalizada y el sulfito sódico.

Sulfito sódico: Este compuesto captura el oxígeno siempre y cuando se añadan 8 partes del mismo por cada parte del oxígeno disuelto en el boiler. Otra condición es que se use en sistemas de caldeamiento de 1,800 psi como máximo, más de eso significaría la producción de gases que no queremos en nuestro tanque.

Hidracina: Es importante mencionar que el manejo del compuesto hidracina puede ser muy peligroso para el ser humano; su inadecuada manipulación es capaz de causar cáncer, por ello, es preponderante que el operario use ropa de protección especial, de hecho, es normal que en algunas plantas se encuentren equipos automatizados para el trato específico de tal componente; lo mejor sería acudir a un experto en el tema para que no haya problemas.

 

La adición de la hidracina al agua del boiler, puede formar nitrógeno y amoníaco, y como tal, sería útil para nivelar el pH del mismo. En principio, solo los sistemas de caldeamiento de alta presión podrían usar la hidracina para la captura de oxígeno, sin embargo esto ha dado pie para que los sistemas de mediana o baja presión también puedan apoderarse del oxígeno, a través de una hidracina catalizada orgánica.

También existen productos alternos a la hidracina, como mencionamos antes, por su alta peligrosidad. Éstos son el ácido eritórbico, la carbohidrazida, la DEHA o dietilhidroxilamina, y la metiletilketoxima; aunque dichos compuestos químicos son relativamente menos peligrosos para el ser humano, se debe manipular con cuidado la aplicación de los mismos, y ver cómo la caldera está respondiendo al tratamiento.

En un artículo posterior vamos a mencionar los peligros de la sílice en los sistemas de caldeamiento y cómo controlar su presencia en los mismos. Igualmente detallaremos cómo controlar la corrosión en el retorno de condensados.

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